Desde que la gente ha estado cultivando estos parientes de calabazas, calabazas y pepinos, han estado adaptando calabazas para fines utilitarios y decorativos en el hogar. Las artesanías de calabaza siguen siendo populares hoy en día, especialmente en otoño. Aquí hay cinco grandes usos para sus extras.
1. ALOJAR UN PÁJARO

Es divertido y fácil hacer una casita para pájaros con una calabaza ahuecada. He aquí cómo: Perfore un orificio de entrada en el costado de la calabaza, luego saque las entrañas antes de desinfectar con una solución de lejía y agua. Taladre agujeros adicionales para drenaje y colgar, y termine pintando su creación.
2. COLGAR UNA GUIRNALDA

Necesita poco más que un taladro y un poco de cordel para crear esta guirnalda de temporada con un simple atractivo de granja. Comience perforando agujeros en varias calabazas secas o artificiales y luego, mientras ensarta las calabazas, aplique un poco de pegamento caliente en cada agujero o haga un nudo en ambos lados de cada calabaza para asegurar el arreglo.
3. HAZ UNA LINTERNA

Una vez que se haya secado, la calabaza de calabaza de cáscara dura se puede alterar con herramientas manuales o eléctricas. Para formar una linterna, corte la base de la calabaza, limpie el interior y taladre agujeros en un patrón agradable. El aceite mineral frotado en el exterior imparte un brillo sutil, mientras que el té a pilas o las luces de cuerda completan el efecto.
4. TALLA UN JACK-O’-LANTERN

Las calabazas talladas no duran mucho, pero las calabazas de calabaza se pueden reutilizar anualmente. Primero, haga un agujero en la parte inferior y vacíe la calabaza, luego dibuje un poco con lápiz sobre una cara que hace una mueca. A continuación, corte su diseño en la calabaza y pegue con cinta papel de seda de color en el interior para filtrar la luz de la bombilla LED que coloca dentro.
5. CREA UN BOTE

¿Quieres elaborar una calabaza para beber? El primer paso es obtener una calabaza seca y del tamaño adecuado. Proceda a cortar un pequeño agujero en la parte superior, luego límpielo con una percha. Llene la calabaza con piedras pequeñas, agite para aflojar cualquier material restante, luego revuelva en cera de abejas derretida para cubrir el interior. ¡Ahora está listo para llenarse de agua!