
Tengo un marco de chimenea de pizarra que hace que mi sala de estar se sienta realmente cálida y terrosa, incluso si el fuego no está encendido.
La pizarra es un material popular en la construcción de viviendas, que se usa no solo en los alrededores de las chimeneas, sino también en pisos, encimeras y placas para salpicaduras, sin mencionar pasillos y paredes exteriores.
Es popular por su belleza natural y durabilidad. Pero solo se mantiene hermosa si se cuida adecuadamente. Crecí con un hogar de ladrillos y realmente no tenía experiencia con la pizarra antes de esto, así que tuve que investigar un poco sobre cómo limpiar la pizarra en mi hogar. Esto es lo que he aprendido …

Limpieza regular
- Primero asegúrese de barrer, quitar el polvo o trapear en seco la superficie para eliminar la suciedad suelta.
- Mezcle unas gotas de detergente para platos suave en un par de tazas de agua tibia.
- Use un trapo suave (o trapeador) empapado en la solución de jabón para quitar la suciedad y la mugre.
- Seque con una toalla y deje que la superficie se seque al aire por completo durante la noche.
Limpieza profunda ocasional
Siga los pasos anteriores para una limpieza regular, pero una vez que la superficie esté seca, aplique una capa delgada de aceite de teca a la pizarra con un paño suave. El aceite de teca tiene un precio razonable y está disponible en la mayoría de las grandes ferreterías. El aceite de pizarra también funciona, pero es mucho más caro y más difícil de encontrar.
Removedor de manchas
- Mezcle partes iguales de agua y peróxido de hidrógeno en una botella rociadora y rocíe sobre cualquier mancha. Déjelo reposar durante cinco o diez minutos, luego frote con un estropajo suave (no con lana de acero) o con un cepillo de cerdas suaves. (Tenga cuidado si tiene un piso de pizarra con lechada de color, ya que esta solución de lejía podría dañar el color de esa lechada).
- Para manchas más difíciles, mezcle peróxido y bicarbonato de sodio en una pasta burbujeante. Después de que las burbujas se apaguen, aplique la pasta a la mancha y déjela reposar. Luego, limpie la pizarra con una toalla húmeda y tibia.
Es mejor limpiar la pizarra con agua y un detergente suave al menos cada dos o tres meses, incluso si no parece estar sucia, para ayudar a evitar la acumulación de suciedad y las manchas. Y dado que la pizarra es porosa (muy propensa a absorber humedad y manchas), se recomienda sellarla con un sellador para piedra y baldosas, un producto que está disponible en las grandes ferreterías o vendedores de baldosas.
Con un mantenimiento regular, su pizarra puede permanecer hermosa, cálida y acogedora durante años.